Bienvenidos a Psicología de Vida

A través de este blog quiero compartir conocimientos y experiencias sobre la mente, el comportamiento y el sentir humano. Lejos de tecnicismos y diagnósticos psiquiátricos, me centro en la vida misma, en los condicionantes que influyen día a día en la felicidad o infelicidad de cada uno de nosotros. Para ello me baso en mi experiencia clínica en la consulta, en mi pasión por seguir formándome y aprendiendo cada año, cada día; en numerosas investigaciones que he contrastado; y cómo no, en mi experiencia personal. Mi objetivo es aportar y compartir. Mi deseo, poner en tus manos herramientas para ser más feliz.

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domingo, 23 de noviembre de 2014

AUTOESTIMA PARA LA MUJER: MEDITACIÓN "MUJER VALIOSA"

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        DEDICADO A TODAS LAS MUJERES...                                              
                                                                         ...POR SER TAN VALIOSAS...

     Gracias al afortunado trabajo con personas que me brinda mi profesión, desde hace ya un puñadito de años, he tenido la suerte de acompañar a muchas mujeres en caminos muy duros de sus vidas. Por supuesto, también he acompañado a muchos hombres, todos encantadores, porque su esencia también lo es. Pero quiero dedicar este artículo especialmente a ellas, a todas las mujeres del mundo. Quizás siento este deseo a homenajearlas porque soy mujer y con ellas me identifico completamente.  

     <<El valor de una mujer es incalculable. Es tan grande que sería absurdo cuantificarlo. Su poder y su fuerza son tan enormes, que no se pueden medir. Su belleza es tan grandiosa, que no se puede comparar. Su alma es tan amorosa, tan mágica, que toda mujer debería deleitarse con ella. Sin embargo, a veces las mujeres olvidan quiénes son realmente. Olvidan su incalculable valor, y se sienten pequeñitas. Se desconectan de su alma poderosa, y se vuelven infelices. A veces esto ocurre porque no han aprendido a amarse a sí mismas. Tal vez porque se hayan creído mentiras como que no son suficientemente buenas o bellas. Entonces, empiezan a creer que no son dignas de amor ni de felicidad. Y soportan vidas de sufrimiento, de servidumbre. Quizás se humillan a sí mismas, mendigando amor a alguien que las desprecia. O tal vez caminan por la vida cabizbajas, inseguras, sintiéndose menos que cualquiera.  
   Este trabajo va dedicado a todas las mujeres, a quienes amo profundamente, como también me amo a mí. A todas las que admiran su valor, su poder, para que sigan disfrutando de ellas mismas. Y, especialmente, a aquellas que se sienten perdidas, desoladas, para que descubran el tesoro que alberga en su alma, y ya nunca, jamás, se sientan pobres o incapaces.>>

AUDIO MEDITACIÓN "MUJER VALIOSA" 

        A continuación podrás descargarte el audio-meditación "MUJER VALIOSA". El objetivo de esta técnica es recordarte que eres una “mujer valiosa”, esa es tu naturaleza real. A veces, las mujeres lo olvidamos, por experiencias o creencias erróneas que distorsionan nuestra esencia verdadera, y el objetivo de esta técnica es redescubrir ese valor, tu enorme valor y amarte por ser como eres, así de maravillosa, así de valiosa.


Para ello, sólo tienes que disponerte a estar receptiva ante los mensajes de este audio. Es aconsejable situarte en un lugar cómodo y tranquilo, evitando que nada ni nadie te interrumpa. Mientras escuchas el audio-meditación, tu cerebro va a recibir esos mensajes y va a elaborar imágenes de ti misma en distintas escenas de la vida. Esas imágenes y pensamientos que van a surgir en tu mente, van a activar esas memorias en tu cerebro, memorias de quién eres realmente: una “mujer valiosa”. En algunos momentos del audio, voy a pedirte que repitas algunas afirmaciones en voz alta. El motivo es porque a través de la voz, el efecto de la afirmación se multiplica poderosamente en tu interior.


Te aconsejo que repitas esta técnica diariamente, especialmente, si has olvidado que eres una mujer valiosa, y te has dejado de amar por ello. Quizás los primeros días te cueste más concentrarte en la meditación, sobre todo si no estás acostumbrada a meditar. Una vez adquieras el hábito, esta técnica se convertirá en un hermoso espacio íntimo para recordarte tu valor y amarte a ti misma.


Descargar técnica audio-meditación "Mujer Valiosa":

http://www.monicaferrera.es/descargas/mujer_valiosa.mp3 


miércoles, 28 de agosto de 2013

¿CUMPLES TU PALABRA?... EL VALOR DE LOS "ACUERDOS"

           Seguramente alguna vez has sentido muchas ganas de conseguir algo y has jurado que te vas a esforzar lo máximo para conseguirlo. Entonces, para recordártelo, dices a las personas de tu alrededor frases como: “¡Esta vez ya no vuelvo más con él, te lo juro, no pienso hablarle jamás!”, o… “¡Voy a cuidarme en serio, pienso ir a correr todos los días!”, “¡Ya está bien, me levantaré temprano cada día, voy a estudiar 8 horas diarias mis oposiciones!”.  Sientes tantas ganas de conseguir aquello, que anuncias a los cuatro vientos que esta vez va en serio. Lo prometes. Ese es tu acuerdo.

          Pero… ¿qué pasa si esa energía del principio poco a poco se va desvaneciendo como un globo que lentamente se desinfla? Y a los pocos días, siguiendo con los ejemplos,  encuentras alguna excusa para volver a llamar a ese ex que tanto te ha dañado. O argumentas que hace demasiado calor como para ir a correr hoy, ya iré mañana. O que has pasado muy mala noche y pasas de levantarte a estudiar…

¿QUÉ OCURRE CUANDO ROMPES TUS ACUERDOS?

Cuando no cumples lo que dices, en un principio intentas justificarte, y argumentas que tenías motivos para romper tu acuerdo. Este es un mecanismo de defensa que intenta proteger tu autoestima. Pero en el fondo sientes que nuevamente te has fallado. Sientes que tus palabras no tienen valor porque no cumples lo que dices. Y las personas a las que juraste cumplir tu acuerdo ven que no lo has cumplido, y poco a poco vas perdiendo credibilidad. Los demás ya no confían en tus promesas. No te toman en serio. Pero lo peor es que tú tampoco crees es ti… Sientes tener una imagen muy débil ante ti, y ante los demás.

DENTRO DE TI HAY UN JUEZ... Y UNA VÍCTIMA

Desde pequeños hemos aprendido a que alguien hiciera de juez ante nosotros. Así, cuando hacíamos algo bien, nos premiaban diciendo: “Eres un niño bueno”. O bien cuando no hacíamos lo que papá y mamá querían nos castigaban diciendo “Eres un niño malo” o “Eres una niña mala”. Cuando respetamos las reglas o los acuerdos somos premiados, cuando no, somos castigados. Lo hemos aprendido tan bien que ahora somos nuestros propios Jueces.

La otra parte de nosotros es la que recibe esos juicios. A esta parte la llamamos Víctima. Es la que carga con la culpa, el reproche y la vergüenza. Nuestra parte Víctima es la que nos dice: “No eres capaz. No eres una persona suficientemente buena, inteligente, o atractiva. No mereces ser amada. No vales lo suficiente”. Y el gran Juez lo confirma: “No vales lo suficiente”…
Y si así lo creemos, repetiremos ese patrón de fracaso una y otra vez y  ¡esa será la realidad que seguiremos creando en nuestras vidas! 

EMPODÉRATE: HAZ SAGRADOS TUS ACUERDOS

Si de verdad quieres empezar a crear algo nuevo en tu vida, tienes que tomar consciencia de qué es lo que está fallando en ti, para revertir el proceso. Cada vez que te has propuesto algo, y has abandonado, has herido tu corazón, has perdido tu PODER. Cuando una persona pierde poder, repite frecuentemente “No puedo”, ante cada adversidad de la vida. Se rinde antes de luchar.
Y de nada sirve que alguien te consuele diciéndote “Verás como sí que puedes”. Desgraciadamente, has aprendido a no creer en ti.

Sólo te queda una opción: demostrarte con hechos que puedes conquistar, nuevamente, tu PODER. Demostrarte que puedes hacer acuerdos contigo y que serán un compromiso sagrado para ti. Una hermosa oportunidad de recuperar la confianza en ti.


TRABAJANDO LOS ACUERDOS

1.      Haz acuerdos importantes. Mira en tu corazón qué es importante para ti, qué necesitas conseguir para sentirte una persona más libre, más poderosa, más admirable ante ti.

2.      Haz pocos acuerdos. Se trata de darte una oportunidad viable. Te aconsejo empezar por uno, dos o tres acuerdos sencillos, prácticos. Para los que tengas que esforzarte, pero que puedas cumplir.


3.      Escríbelos. Puedes hacer un pequeño ritual de compromiso: cuando tengas claros tus acuerdos, escríbelos y colócalos en un lugar visible pero íntimo para ti. Léelos y recuérdate cada mañana que cumplir los acuerdos ese día es un gesto de amor por ti.

4.      Reconsidéralos, renegocia tus acuerdos. Puedes modificar o perfeccionar tus acuerdos siempre que esto sea para tu bien, y sin dejarte llevar por la pereza o la debilidad. Se trata de ir adaptándolos a ti, para ir conquistando poco a poco tu confianza en que puedes.

Si sigues estos cuatro puntos, irás conquistando tu PODER PERSONAL. “Poder”, porque sentirás que puedes. Que sabes lo mejor para ti, que te lo propones (lo acuerdas contigo) y ¡lo haces! Y entonces te sientes de maravilla contigo, porque tienes alguien fascinante en quien confiar: ¡en ti!.

“Ése es el PODER…

Cuando lo que piensas, lo que haces y lo que sientes, están en coherencia.
Entonces tu Vida está en Armonía.”









domingo, 26 de mayo de 2013

LA TRAMPA DE LOS CELOS


        En el ámbito de la pareja, podríamos definir los celos como esa emoción perturbadora que aparece ante la sospecha de que la persona amada nos reste atención a favor de otra.
       Creo que todos hemos podido vivir en algún momento esa incómoda perturbación. Con o sin fundamento, esta sospecha puede convertirse en una trampa “mortal” para la autoestima de la persona que la vive, y por supuesto, para la pareja.
        ¿De qué va a depender?
        De cómo reaccionemos ante tal sospecha.



UN EJEMPLO


<<Hacía varios días que notaba a mi novia un poco distante conmigo. Sé que tenía mucho trabajo, pero ya era raro que estuviéramos algunos días sin vernos siquiera. Tiene muy buen rollo con sus compañeros de trabajo, y aunque nunca le di demasiada importancia a esto, últimamente tenía la mosca detrás de la oreja.

Quedamos por fin el sábado en su casa, y pasamos una tarde estupenda. Ella se dispuso a ducharse para salir juntos a cenar. Todo parecía normal.

De repente, sonó un mensaje de Whatsapp. Era su móvil, lo había dejado sobre la mesa del salón, donde yo la esperaba. Sonaron  varios mensajes seguidos más. Mi pulso se aceleraba, empecé a sentir fuego en mi interior. ¿Quién sería? ¿Se confirmarían mis vagas sospechas? Empecé a sudar frío, sosteniendo el impulso de coger el móvil y abrir los mensajes. No pude más, lo hice.

Era uno de sus compañeros de trabajo. El corazón se me salía por la boca mientras abría el mensaje: “Eli, ¿estás ocupada? Tengo que comentarte algo, llámame si puedes. Si no, el lunes te invito a desayunar”. No sabía qué pensar… no podría aguantar sin preguntarle… Pero tenía pánico a su reacción al saber que había fisgoneado en su móvil. Me sentía los ojos desencajados, estaba fuera de mí… Cuando Eli volvió al salón, mi rostro cantaba que algo me ocurría, así que ni intenté ocultarlo…

Eli no me habló en un par de días, pero afortunadamente no rompió conmigo. Sin embargo, desde ese fatídico día, nuestra relación no es la misma, y mi desconfianza se ha ido alimentando, sin poder evitarlo. Ella me explica miles de veces que me quiere y me socorre cuando mis nervios se desatan. Se sacrifica renunciando a los cafés del trabajo, para que yo esté tranquilo. No sé cuánto durará la paciencia de mi amada... pero esta agonía también es un infierno para mí>>.


UNA TRAMPA SUTIL, PERO MUY PELIGROSA


En la dinámica de cualquier pareja, ha de existir un equilibrio entre la vida individual de cada miembro (su espacio propio, trabajo, amistades, familia…) y la vida de pareja (actividades y proyectos compartidos, amigos comunes, etc.). A veces estos dos espacios son adecuadamente acordados por la pareja; otras veces, surgen diferencias. Si estas diferencias son interpretadas como una falta de interés de la otra persona hacia nosotros, se forma un perfecto caldo de cultivo para las sospechas y la desconfianza. Entonces, empezaremos a imaginar que nuestra pareja ya no nos quiere igual, que se interesa por otras personas…
Entonces quizás pensemos que estas dudas tan tormentosas sólo podrían solucionarse si contrastamos con la realidad, en búsqueda de pruebas que confirmen o que refuten nuestras hipótesis.
Y es aquí donde empezaremos a crear esa sutil trampa en la que podemos, muy fácilmente, quedar mortalmente atrapados. Analicemos…
Hay múltiples formas de búsqueda:

-                Búqueda directa: pregunto directamente a mi pareja si me quiere, o si le interesa otra persona, pido explicaciones de qué hace o con quién está cuando no estamos juntos, cuando suena su móvil pregunto ¿quién es?, etc, etc, etc.

-                          Busqueda encubierta: esta categoría se forma de conductas más perversas, ya que se desarrollan “a espaldas” de la pareja: desde mirar su móvil, su correo electrónico, sus redes sociales (incluso robar contraseñas para tal efecto) hasta vigilar a escondidas o incluso contratar detectives privados.

Obviamente, por muy santa que sea nuestra pareja, ante tal despliegue de averiguaciones, siempre hallaremos algo que alimente nuestra sospecha, y más, filtrando tales datos con los ojos de la desconfianza. Ya dicen los sabios “el que busca, halla.”


NO DESCONFÍAS DE TU PAREJA: DESCONFÍAS DE TI

Podríamos pensar que los celos se establecen por una desconfianza hacia nuestra pareja, por temor a que nos abandone. Sin embargo, no es nuestra pareja la causa de esta duda. Si pensamos en ello, la clave está en nosotros mismos: desconfiamos de que nuestra pareja pueda ser atraída por otra persona porque no estamos seguros de ser suficientemente buenos como para mantener su amor. Desconfiamos de nosotros mismos, de nuestros propios encantos, y entonces pensaremos que cualquiera nos podría arrebatar a la persona amada.

A menudo esta desconfianza en uno mismo,  baja autoestima o inseguridad se agrava  al pedir ayuda a la pareja: pedir explicaciones, confirmaciones de que nos quiere, decir que nos muestre el móvil cuando ha mantenido una conversación con alguien…y todas las formas de búsqueda descritas anteriormente. Claro está, esas estrategias constituyen la gran trampa, pues mientras buscamos tranquilizarnos, no hacemos sino confirmar nuestro miedo, nuestra debilidad, y por ende, ser cada vez menos atrayentes ante nuestra pareja y ante nosotros mismos.


En resumen, estamos consiguiendo, sin querer, lo que más tememos: alejar de nosotros a la persona amada.


EL ANTÍDOTO A LOS CELOS: LA CONQUISTA DIARIA


Siendo realistas, no existe el “riesgo cero” en ninguna relación. Por mucho que amemos a nuestra pareja, tendremos que asumir que el riesgo de que se enamore de otra persona siempre va a existir. Y que en algún momento aparecerá una intrépida situación que nos lleve a la duda, a la trampa de los celos.
¿Cómo reducir al mínimo el riesgo de ser abandonados por nuestra pareja?
Sólo hay una respuesta: “Nunca te abandones a ti mismo” y de esta forma, es difícil que te abandonen…
No abandonarse a sí mismo significa cuidar la dignidad propia, el amor hacia uno mismo, y evitar caer en la sutil  trampa de los celos. Si a pesar de las adversidades que te hagan dudar en algún momento, te comportas con seguridad, dándote valor y confiando en que eres una persona muy valiosa, digna del amor de tu pareja, el fantasma de los celos pasará de largo.

Se trata por tanto de una conquista diaria a ti mismo: cuida de ti, de tu salud, de tu imagen, de tu disfrute, de tu propio espacio: amistades, metas personales… De este modo te amarás por ser una persona tan valiosa, y, como consecuencia natural, conquistarás diariamente a tu pareja.


<<Llega un momento en la vida 
en el que debemos decidir nuestro valor:
si ser como una vulgar bisutería
que nada pasa si se cae o se arrastra,
o ser una valiosa joya
digna del cuidado y aprecio
propios de su belleza y valor>>




sábado, 8 de septiembre de 2012

DONDE COMIENZA EL AMOR: LA "AUTOESTIMA"


Quién no se ha planteado alguna vez en qué nivel está su Autoestima; si está alta, baja, o como algun@s dicen, por los suelos… El concepto Autoestima es quizá uno de los más utilizados, por profesionales y por el público en general. De esta forma, la expresión tener Baja Autoestima se emplea con frecuencia cuando una persona no se quiere a sí misma, no se valora, no cree en sus cualidades; también cuando no se cuida, o permite que los demás no la cuiden o la humillen, cuando se aísla o incluso cuando una persona está triste o no tiene ilusión. Así, el término Autoestima se convierte en una especie de comodín, empleado en la jerga popular para explicar casi todos los males del sentir humano. No es extraño, por tanto, que numerosos libros y talleres versen, precisamente, sobre “Cómo mejorar la Autoestima”. 


Pero, realmente, ¿alguien sabe explicar de forma concreta qué es y cómo elevar la autoestima? ¿O el concepto se ha desvirtuado de tanto usarlo?

Si comenzamos por analizar la palabra, tenemos auto-, proveniente del griego, que significa “sí mismo”; y –estima: “querer”, “valorar”,”apreciar”. Resultado: valorarse o amarse a sí mismo. Pero, ¿cómo conseguir esto?

Propongo, antes de analizar el amor a uno mismo, una pregunta como reflexión dirigida a los demás:

“¿Qué cualidades te parecen más admirables en los demás?”

Tal vez te resulte útil recordar qué cualidades hicieron que te enamoraras de alguien o qué cualidades te gustaría que tuviera una pareja ideal para ti.

Si quieres que esta lectura te resulte verdaderamente reveladora, te propongo, antes de continuar leyendo, que elabores una lista con todas esas cualidades que veas admirables en los demás. Puedes incluir de 10 a 20 cualidades.

Quizá algunas de estas cualidades que te resultan admirables en una persona sean:
  •  “Afectuosa”: que muestre cariño y sea una persona querida. 
  •  “Atractiva”: con cualidades físicas y/o personales atrayentes.
  •   “Alegre”: con ganas de disfrutar de la vida.
  •  “Sociable”: que se relacione positivamente con las personas.
  •   “Con capacidades”: profesionales, artísticas, intelectuales…
  •   “Con metas”: con objetivos alcanzados y por alcanzar.
  •   “Segura”: que sabe lo que quiere y es coherente para conseguirlo.
  •    “Auténtica”: persona sincera y clara.
  •   “Satisfecha”: persona que acepta quién es, incluso con sus debilidades.
  •     “Confiada”: cree en sus capacidades y se muestra tal como es.
  •  “Saludable”: que se cuida, física y/o mentalmente.
  • ...

O tal vez hayas incluido otras cualidades. Pero ¿sabes qué es lo más interesante de tu lista? Que estas cualidades son las que están en ti. Puede que esto te sorprenda o incluso te choque. Pero la realidad es que sería imposible que tú admiraras estas cualidades si no las reconocieras en ti. Lo que sí puede ocurrir es que sólo estén en forma de semilla, sin que te preocupes de cultivarlas y darles vida.

Por tanto, cuantas más cualidades de tu lista tengas sin cultivar, menos amor y admiración sentirás por ti. Se convierte por tanto la autoestima es un auténtico proceso de conquista a un@ mism@.


Y podríamos pensar que la autoestima se adquiere en función de cómo nos valoran los demás: qué piensan de nosotros nuestros padres, nuestra pareja, nuestros amigos o compañeros. Y es cierto que parte del autoconcepto se construye a partir del reconocimiento de los demás,  pero esto es sólo una pequeña parte. La fuente del amor a uno mismo emana del interior y es un trabajo propio. Si no es así, dependeremos de los halagos de los demás constantemente para saciar nuestra sed, y esta dependencia no nos resultará admirable de nosotros.

 LA CONQUISTA A UN@ MISM@

      Cuenta una leyenda que Pigmalión, escultor y Rey de Chipre, quería casarse con una mujer que correspondiera a su ideal de mujer perfecta. Tras años de búsqueda, finalmente, decidió no casarse y dedicar su amor y su tiempo a crear la más bella de las estatuas.
Guiado por su amor, empezó a esculpir una bella estatua de mujer, a la que llamó Galatea, tan perfecta y hermosa, que el rey se enamoró de ella perdidamente. Profundamente atraído por su obra, no podía dejar de pensar en su amada de marfil. La observaba y admiraba durante horas, y soñaba que cobraba vida.
        Una noche, Pigmalión se dirigió a la estatua, y al besarla, ya no sintió los helados labios de marfil, sino una suave y cálida piel en sus labios. La estatua había cobrado vida.
     Se cuenta que la diosa Venus había intervenido en el milagro y dirigiéndose al Rey mencionó:

        “Mereces la Felicidad, y una Felicidad que tú mismo has plasmado. Aquí tienes a la reina que has buscado. Ámala y defiéndela del mal”.

        Cada día es una oportunidad para esculpirnos a nosotros mismos. Elige cada día una de esas cualidades que admiras; puedes inspirarte en personas que la muestren;  y compórtate como si tuviera vida en ti. Si es la alegría, simplemente sonríe, como si te sintieras feliz; si es la seguridad, habla mirando fijamente a los ojos, o camina observando la firmeza de tus pasos… Y poco a poco, sentirás como la escultura que vas creando en ti, va despertando tu amor y admiración y, por fin, irás sintiendo cómo cobra vida en tu ser...